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Dos unidades de COTMI fueron apedreadas este sábado por la noche en la zona de los accesos a Montevideo y Santín Carlos Rossi, en nuevos episodios que se suman a una serie de ataques contra ómnibus que conectan San José con la capital.

Según informó Subrayado, ambos coches circulaban desde San José de Mayo hacia Montevideo y recibieron impactos en el lateral derecho. El primero había salido a las 20:00 y pasó por la zona alrededor de las 21:15, mientras que el segundo partió a las 22:30 y atravesó el mismo lugar cerca de las 23:50. No se registraron pasajeros heridos.

El titular de COTMI, Martín Alfonso, explicó que las unidades cuentan con películas de protección en los vidrios, lo que evitó que las pedreas provocaran lesiones. Asimismo, reclamó una actuación coordinada de la Policía para identificar a los responsables, ya que los ataques se repiten en determinados puntos de los accesos a Montevideo. También se han registrado episodios en las inmediaciones del estadio Luis Tróccoli y en el puente de Carlos María Ramírez.

En diálogo con San José Ahora, el conductor de COTMI Pablo Esquivel advirtió sobre los riesgos que representan estas agresiones para trabajadores y pasajeros. El propio chofer ha sufrido ataques mientras desempeñaba sus tareas y señaló que, si bien ha logrado mantener el control de la unidad en esas circunstancias, una pedrada puede provocar una situación de extrema gravedad.

“Yo soy chofer y me han tirado piedras, he podido dominar el ómnibus, pero puede ser una macana grande porque pegan fuerte en el parabrisas, puede haber una mala maniobra y puede ser fatal”, expresó.

Esquivel aclaró que el problema no afecta únicamente a COTMI. Según indicó, también se han registrado roturas de vidrios en unidades de otras compañías, entre ellas CITA, COT y CUT. De esta manera, sostuvo que las pedreas constituyen una problemática que alcanza a distintos servicios de transporte que circulan por los accesos a la capital.

El trabajador insistió en la necesidad de una respuesta de las autoridades y planteó que el Ministerio del Interior debería reforzar la vigilancia o implementar medidas en las zonas donde se producen estos episodios.

“El tema que está, hay que tratar de actuar rápido con todas esas cosas, no esperar a que haya una desgracia”, sostuvo Esquivel, quien advirtió que un impacto contra el parabrisas puede comprometer la visibilidad del conductor y provocar una maniobra que ponga en riesgo a todos los ocupantes del vehículo.

Mientras se reiteran las denuncias por ataques contra unidades de transporte, el reclamo apunta a prevenir nuevos episodios y evitar que una pedrada termine provocando lesiones graves o una tragedia en la ruta.

Autor: flegarralde