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Ruben Barrios, de 58 años, busca que la Iglesia Católica esclarezca lo sucedido hace más de cuatro décadas, cuando fue víctima de abuso sexual en una parroquia de Villa Rodríguez, en el departamento de San José.

Según relató a El Observador, los hechos ocurrieron en 1985, cuando tenía 16 años y vivía en la casa parroquial, donde había sido recibido por el sacerdote Mario Hernández para poder continuar sus estudios. En ese período, un religioso de la congregación de los Redentoristas, identificado como Reinaldo Gómez, abusó sexualmente de él en dos oportunidades.

Barrios aseguró que comunicó lo ocurrido al párroco, quien realizó una denuncia ante el entonces obispo Pablo Galimberti, aunque nunca supo cuál fue el resultado de esa actuación.

Posteriormente continuó su formación religiosa y en 1991 ingresó al seminario Redemptoris Mater de Newark, en Estados Unidos. Allí, al contar que había sufrido abusos en Uruguay, atravesó una crisis psicológica y, según su testimonio, fue enviado nuevamente al país. A su regreso terminó internado en la Colonia Etchepare, donde permaneció tres años.

Desde 2016, Barrios mantiene gestiones ante la Conferencia Episcopal del Uruguay y el cardenal Daniel Sturla para obtener respuestas sobre lo sucedido y acceder a los antecedentes de su caso en Estados Unidos.

Ante la próxima visita del papa León XIV a Uruguay, solicitó mantener una audiencia personal con el pontífice. Sin embargo, la Conferencia Episcopal resolvió no conceder el encuentro y propuso canalizar su planteamiento mediante una carta.

El documento fue entregado a Sturla, con el compromiso de que llegue directamente al papa. Entre sus pedidos, Barrios solicita que la Santa Sede intervenga para acceder a los archivos del seminario de Newark y esclarecer las circunstancias de su salida de Estados Unidos, además de conocer qué cobertura médica y eventuales reparaciones le correspondían.

La Iglesia informó que, tras la denuncia presentada en 2016, se investigó el caso y se tomó contacto con los Redentoristas, quienes señalaron que el sacerdote denunciado había dejado el ministerio y posteriormente falleció. También indicaron que la congregación le ofreció una compensación económica.

Autor: flegarralde