
ANEP implementa estrategias para mejorar la asistencia a los centros de estudio
Las cifras del año 2024 muestran un promedio de faltas por nivel educativo de 44 en inicial, 29 en primaria, 41 en secundaria y 54 en educación técnico profesional.
Con el fin de preservar las trayectorias educativas sostenidas de los niños y adolescentes, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) impulsa una estrategia dirigida a mejorar la asistencia regular en todos los niveles de la enseñanza.
Sostener la concurrencia y evitar la interrupción de la asistencia a los centros educativos es la consigna del seminario Cuidar los Sueños, organizado por dicho organismo, que se realiza este viernes 24. El titular de la ANEP, Pablo Caggiani, destacó el rol del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) como “aliado clave” en este proceso.
El jerarca sostuvo que la gestión actual de la ANEP promueve diversas líneas de acción para cuidar la asistencia a clases, que abarcan desarrollos pedagógicos y de acompañamiento educativo, mejoramiento de los sistemas de comunicación de alerta temprana y una mayor cercanía a estudiantes y familias en los territorios.
Consideró que, hace unas dos décadas, “esto era un problema de los estadísticos”, no de la política educativa o de la matriz de protección social.
El representante de la Unicef en Uruguay, Francisco Benavides, consideró que “el ausentismo es como un mal silencioso”, con un impacto que solo se percibe a largo plazo.
Añadió que los datos que analizan los organismos de la enseñanza de Uruguay afectan el aprendizaje, la convivencia, y la inversión que el Estado y las familias realizan para que la oferta educativa y los mecanismos de mejora sean eficaces.
Además, la no concurrencia a los centros de estudio es una problemática nacional y estructural que influyen de manera directa en las trayectorias educativas. El ausentismo puede deberse a motivos familiares, personales, institucionales o de contexto, por lo que requieren estrategias articuladas que aborden esta complejidad.
Según datos de la ANEP, es más frecuente en la educación inicial, disminuye en primaria y cobra fuerza nuevamente en la educación media. Afecta a niños y jóvenes de todos los contextos socioeconómicos, pero, en mayor medida, a estudiantes en situación de vulnerabilidad o con trayectorias de rezago escolar.
Las cifras del año 2024 muestran un promedio de faltas por nivel educativo de 44 en inicial, 29 en primaria, 41 en secundaria y 54 en educación técnico profesional. En el ámbito internacional, se considera ausentismo crónico que un estudiante falte el 10% o más de los días lectivos, lo que en Uruguay equivale a 19 faltas al año.