
Avanza la restauración del órgano histórico de la Catedral de San José
El instrumento centenario es restaurado por el armonizador Mario D’Amico, quien trabaja junto a un equipo local para recuperar su funcionamiento.
El órgano tubular de la Basílica Catedral de San José comenzó a ser sometido a una restauración integral, a cargo del armonizador sanducero Mario D’Amico Holzmann, quien llegó al departamento el pasado domingo 7 para iniciar los trabajos.
D’Amico, especialista en este tipo de instrumentos, indicó que el estado del órgano era más deteriorado de lo previsto debido al desgaste acumulado y a la falta de mantenimiento sostenido. Señaló que varias piezas, como los follecillos de cuero, presentaban un deterioro irreversible. El instrumento, construido en 1912 por la Casa Valker de Alemania e instalado finalmente en 1921, cuenta con aproximadamente 800 tubos y unos 1.600 mecanismos internos que activan su funcionamiento.
El armonizador estimó que construir un órgano similar en la actualidad implicaría una inversión de entre 700.000 y 800.000 dólares. Además, destacó la necesidad de formar un equipo técnico local para asegurar su mantenimiento futuro, una tarea que comenzó en San José durante esta intervención.
D’Amico también remarcó la importancia de mayor apertura y transmisión de conocimientos en torno a los órganos de iglesia, al considerar que históricamente estos instrumentos quedaron restringidos a pocas personas, a diferencia de lo que ocurre en otros países.