
Cerró el Taller Renacer y usuarios fueron derivados a otros centros
El cierre se produjo tras meses de dificultades internas y derivaciones tardías, dejando a familias preocupadas por la continuidad de los jóvenes y a parte del personal sin empleo.
El Taller Renacer dejó de operar el 31 de octubre, según confirmó este jueves la periodista Florencia Legarralde. El cierre, que venía siendo advertido meses atrás, se concretó tras un período de dificultades internas y cambios en su conducción.
En junio, la directora del Sistema Nacional de Cuidados, Susana Muñiz, había señalado en una entrevista radial, que la continuidad del servicio estaba comprometida debido a problemas de personal y falta de recursos humanos. Pese a ello, desde la institución no se emitieron comunicados oficiales, y fuentes consultadas indicaron que la asociación civil a cargo incluso negó la situación a los trabajadores.
Entre julio y octubre, Renacer quedó sin dirección tras la jubilación de su responsable. INAU había solicitado la derivación de los jóvenes con anticipación, pero los traslados se concretaron apenas una semana antes del cierre, durante una reunión con las familias.
Algunos padres manifestaron preocupación por el cambio, destacando que sus hijos habían logrado progresos en Renacer y ahora enfrentan incertidumbre sobre los apoyos educativos y terapéuticos que recibirán en los nuevos centros.
La clausura también afectó al equipo de trabajo: nueve funcionarios quedaron sin empleo, tres de ellos enviados al seguro de desempleo. Según las mismas fuentes, la disminución de usuarios influyó en la decisión final. Aunque el convenio contemplaba un cupo de 40 jóvenes, solo 29 continuaban asistiendo, varios de ellos próximos a cumplir 18 años.
Fundado en 1989 y ubicado en la calle Larrañaga, el Taller Renacer brindó durante más de tres décadas acompañamiento integral a niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual, con propuestas orientadas a su desarrollo físico, cognitivo, social y cultural.