
La empresa química Dirox, ubicada sobre Ruta 1 a la altura del kilómetro 48, atraviesa un momento decisivo tras la paralización de su actividad y la acumulación de residuos industriales en su predio.
La planta permanece inactiva desde fines del año pasado, con unos 60 trabajadores en seguro de paro y a la espera de posibles inversores. Mientras tanto, el Ministerio de Ambiente mantiene inspecciones y monitoreo sobre el lugar.
Según información publicada por El País, en el predio habría unas 1.800 toneladas de residuos vinculados a procesos químicos, algunos con presencia de cromo hexavalente, considerado riesgoso para la salud.
Vecinos y productores rurales de la zona reiteraron su preocupación por posibles impactos ambientales y reclamaron información clara sobre los efectos de la actividad industrial. También señalaron episodios de humo y olores registrados durante años.
Recientemente, técnicos del Ministerio realizaron inspecciones, toma de muestras de suelo y controles sobre sistemas de contención. Además, se constató deterioro en algunos sectores del predio.
El futuro de la empresa continúa incierto, mientras se analiza una eventual reactivación o un posible cierre definitivo, decisión que también definirá el destino de los residuos acumulados.